Estudios Bíblicos, Iglesia

Clase 11 – Iglesia con Propósito

4 COLUMNAS:
SALVACIÓN, GRACIA DE DIOS, IGLESIA Y VIDA ETERNA.

TERCERA COLUMNA – LA IGLESIA

Clase 11 – Iglesia con Propósito

INTRODUCCION
Cuenta la historia que un grupo de turistas recorría entusiastamente, la frondosa y densa selva africana cuando la aventura comenzó a ponerse peligrosa, al darse cuenta que estaban sumidos entre follajes tenebrosos y grandes matorrales. El sonido de bestias salvajes se escuchaba por doquier, la desesperación comenzaba a ahogar cualquier destello de esperanza de sobrevivir con el correr de las horas y los inútiles intentos de encontrar posibles caminos de regreso a casa comenzaban a parecer cada vez más infructuosos.

El guía que habían contratado para el viaje iba nervioso al frente, con su pequeño machete luchando con plantas espinosas, matorrales y todo tipo de animales que encontraba al paso. Los turistas hastiados y agobiados por la desesperanza le increpaban enojados al guía: ¿Está seguro que sabe donde vamos? ¿Tiene idea realmente de donde nos encontramos? ¿Dónde esta el sendero que nos llevara de vuelta a casa? El veterano guía, acostumbrado a este tipo de situaciones, se dio la vuelta, miro a los excursionistas fijamente y respondió: “Yo soy el sendero. Confíen en mi, esperen conmigo y saldremos adelante”

Y este de alguna manera es el propósito de la Iglesia:
ser el sendero por el cual la gente llegue y conozca a Dios.

Que a través de nosotros el mundo encuentre su destino, en medio de está selva plagada de anti- valores, pecado y destrucción, que enreda a la gente y los deja perdidos en medio de la oscuridad y la desesperanza.

TIENES UN PROPÓSITO
1 Corintios 12:7-11
7 A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. 8 A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; 9 a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; 10 a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. 11 Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina.

1 Pedro 4:10
Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas.

El problema es que nosotros nos complicamos con la manera en que cumplimos nuestro propósito.
Generalmente cuando las personas oyen que Dios quiere usarlas, rápidamente viene el estrés y prácticamente la obligación de llegar a ser un pastor, un evangelista, un teólogo y rápidamente viene el decaimiento y la desmotivación por autoexigirse de esa manera.

Pero la verdad es que tienes un solo propósito y este se debe convertir en tu misión ¿Cual es?

Luego de la resurrección y antes de subir a los cielos, Jesús nos dejó un mandamiento claro: que vayamos y hagamos “discípulos” a todas las naciones de la tierra.

Mateo 28:19-20
19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.[a]

Pero ¿Cómo lo lograremos?
¿Qué está esperando el mundo de la iglesia?

El mundo espera y anhela NO simplemente escuchar nuestras palabras, sino ver a Jesús reflejado en nuestras vidas.

SOMOS UNA EVIDENCIA
El propósito de la iglesia es que seamos una prueba viviente que “de tal manera Dios amo al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que en El que crea, no se pierda y tenga vida eterna».

Nuestro propósito es ser una comunidad de personas que presentan evidencia real de un Dios amoroso para con un mundo que lo necesita con extrema urgencia.

LA COMPROBACION ES TODO
La Iglesia primitiva consistía en una comunidad que proporcionaba credibilidad total al mensaje que predicaban.

Cualquiera podía acercarse y comprobar que el amor, la aceptación, el perdón, la bondad, la humildad, la generosidad, el servicio y la preocupación de los unos por los otros era una realidad, no algo que solo se conocía por sus palabras.
Entre ellos habían ricos y pobres, gentiles y judíos, esclavos y libres… que podían convivir juntos como resultado de experimentar el amor de Jesús en sus vidas.

HAGÁMONOS UNA PREGUNTA
Si los primeros discípulos vieran con sus ojos la iglesia de hoy, ¿Cuál sería su reacción ante nuestros métodos evangelísticos, nuestros edificios? El porcentaje del presupuesto que la iglesia invierte en ayudar al huérfano, a la viuda, en los jóvenes y evangelismo de niños. ¿Estamos haciendo la diferencia? ¿Somos influencia en nuestras comunidades?
Debemos cambiar aquella imagen fría y abstracta que la gente tiene de nosotros nos “canutos”. Hay mucha gente que lleva años en las iglesias pero parece que no fueron bautizados en agua, sino que pareciera fueron bautizados en jugo de limón. Nuestra generación NECESITA VER A JESÚS, y nosotros necesitamos sabiduría para darlo a conocer.

SIENDO RELEVANTES
Como Iglesia debemos ser relevantes en la cultura, como los de la iglesia primitiva del libro de los hechos. Ellos predicaban a Jesús, formaban discípulos, impactaron su cultura, transformaron sus comunidades, revolucionaron el mundo con un estilo de vida radical tal como lo habían visto y aprendido de Jesús (Hechos 1:1, 17.6).

APRENDERÁS TU PROPÓSITO A TRAVÉS DE LAS RELACIONES

“Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás”. Romanos 12:4-5 (NVI)

Solo aprendemos quiénes estamos en una relación. Solo aprendemos nuestra verdadera identidad en comunidad.

Nunca aprenderás quién eres realmente por ti mismo. Solo lo aprendes cuando te relacionas con los demás. Eso significa que debes conectarte con otros para tener comunión.

Si hubieras vivido toda tu vida hasta la edad adulta sin contacto humano, no tendrías la menor idea de quién o qué eras. Ni siquiera sabrías que eras un ser humano. Solo lo sabes porque estás en relación con otros seres humanos. Conoces tu identidad al estar en relaciones.

La Biblia dice que debemos estar conectados con la familia de Dios, el Cuerpo de Cristo: “Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás” Romanos 12:4-5 (NVI)/

Por ejemplo, mi oído solo funciona y cumple su propósito al estar conectado a mi cuerpo. Si mi oreja fue cortada y tendida en el suelo, ¿cuál es el valor de ella? Ninguno, porque no puede escuchar nada.

Lo mismo ocurre con mi nariz y mis ojos: si no están conectados a mi cuerpo, ¿cuál es su propósito? No tienen un propósito, porque no pueden oler o ver nada por sí mismos.

De la misma manera, si no estás conectado a la Iglesia, entonces no vas a saber el propósito de tu vida. No vas a conocer tu rol. No conocerás tu función. No vas a saber tu valor ni tu significado.

Tu valor, tu función, tu propósito y tu identidad se hacen evidentes en relación con el Cuerpo de Cristo: la Iglesia.

TERMINO
La “M” de Mc Donald’s es uno de los símbolos más conocido en el mundo entero,. En algunos lugares es aún más conocido y entendido que la Cruz de Cristo. Mc Donald’s ha cumplido la gran comisión de vender hamburguesas en todas las naciones de la tierra. Si anunciando las virtudes de la comida basura se puede lograr tanto, cuanto más podemos nosotros anunciando las virtudes de aquel que puede llenar de luz la más densa oscuridad.

Las personas de este mundo le pertenecen a Él, pero han perdido su camino. Tu y yo tenemos que buscarlos, salvarlos, discipularlos y guiarlos en el camino de Jesús. Así, ellos también van a ir a buscar a otros para que amen a Dios, sirvan a otros y sigan enseñando de las virtudes de Jesús (Lucas 19.10)